martes, 22 de julio de 2014

Los cuarenta de Tres Cantos

Aunque suene a bandoleros de Sierra Morena, corresponde a nuestros hormonados de gama alta que están haciendo sus incursiones por la capital.
Ayer, visita a la fundación Síndrome de Down y trabajo con sus chicos. Hoy, la residencia de ancianos.
El encuentro con quien vive la dificultad nunca deja indiferente y la experiencia está siendo muy impactante para los chic@s a tenor de sus reflexiones.
El sufrimiento es un lenguaje universal. Que supera barreras de edad, de culturas, de ideologías. Nos enfrenta a lo que somos y nos une a los que son como nosotros. Y en la era del bilinguismo y el trilinguismo nos parece imprescindible que nuestros hormonados también adquieran el lenguaje de la compasión.
Tenemos que dar las gracias a las Hijas de la Caridad por su acogida en el colegio para poder descansar. Y al Colegio Diocesano de Ávila por cedernos sus instalaciones para poder bañarnos por las tardes.
Entretanto, tiempos libres regados por las risas, la amistad y partidos de fútbol con notables actuaciones de los monitores y el clero.

1 comentario:

  1. Impresionante testimonio y fotografías. Este campamento, desde luego, marca la diferencia. Gracias por compartirlo!!

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